
Cómo nació ‘La Vasija de Barro’
Noviembre 10, 2006La música es de Gonzalo Benítez, la hizo en la casa del Oswaldo (Guayasamín). “Un miércoles él me encontró en la calle y me invitó el siguiente viernes a un cóctel en su casa. Vivía al lado de La Basílica…” dice Benitez
Llegamos a las diez o diez y media de la noche, y todos ya estaban bien ‘alzados’. Él había invitado a sus compañeros de la Escuela de Bellas Artes, a poetas y a escritores, y de músicos, solamente al dúo Benítez y Valencia.
De pronto Jorge Carrera Andrade se fue hacia una pared de la sala en donde estaba colgado el cuadro El Origen, donde el Oswaldo había pintado la vasija y dos esqueletos de chicos. Estaba fresco, pero el Jorge le pidió a Oswaldo una explicación. Él le contó que los Incas, cuando morían, eran enterrados en vasijas de barro…
Carrera Andrade se enamoró del cuadro, fue a la biblioteca del Oswaldo, cogió un libro y en la contratapa escribió: “yo quiero que a mí me entierren / como a mis antepasados / en el vientre oscuro y fresco / de una vasija de barro.”.
Yo estaba en ese grupo de poetas y ya habíamos cantado unas canciones amenizando la velada, pero Valencia cogió el grupo de los ‘tomadores’…
Luego tomó el libro el Hugo Alemán y escribió la segunda estrofa, después lo tomó uno que no era poeta (Jaime Valencia), y escribió: “arcilla cocida y dura, alma de verdes collados…”. Jorge Enrique Adoum puso la cuarta: “de ti nací y a ti vuelvo / arcilla vaso de barro / con mi muerte yazgo en ti / a tu polvo enamorado”.
Después, el Jorge Carrera Andrade me dijo: “esto con música debe ser una preciosidad”, me puso en un gran compromiso porque el Valencia estaba por ahí perdiendo turnos, y al final le acepté.
Cogí la guitarra, el libro y me quedé en una grada sentado por tres cuartos de hora hasta hacer la música. A las 11 y media o doce de la noche subí, le grité a Valencia y nadie me respondía: en un sillón había estado -cuan largo era él- recostado, porque ya le habían cogido las copitas. Le canté, asoció y no le gustó…”le has puesto una música muy cadenciosa y demasiado tranquila, si esto puede tener un ritmo de albazo”, me dijo…